Nuestra pequeña historia

Desde mi edad mas temprana, me crié siempre con animales de campo, nuestra familia se ha dedicado siempre al ganado, vacas, ovejas, cabras, cerdos ibéricos y mi gran pasión, aunque no negocio, siempre fueron los caballos. Esta afición me vino desde muy pequeño ya que en casa, las labores del campo se hacían con animales, yuntas de mulas y yeguas. Mi infancia y juventud se desarrolló en un pueblo de Córdoba llamado Hinojosa del Duque, muy famoso en la comarca del Valle de los pedroches. En los años 90 me vine a Catalunya por cuestiones laborales, cual cosa mas eche de menos, fueron mis caballos que por aquel entonces tenía 10 yeguas de deporte y 3 caballos, con ellos disfrutábamos de las romerías, ferias y paseos. Al poco tiempo de estar en Barcelona, busqué donde podría alojar a mis caballos para poder traerlos aquí y así lo hice. Nos instalamos, por así decirlo, en Fontscaldes, una pequeña hípica humilde, pero muy acogedora, con un ambiente muy familiar y sencillo.
Fueron pasando los días y mi ansiedad por volver a ser ganadero despertó de nuevo. Poco a poco, fui adquiriendo yeguas y caballos de buenos orígenes y al poco tiempo contaba con una pequeña ganadería. Con el tiempo se compró una finca en el término de El Catllar, un pequeño gran pueblo de Tarragona con unas extensiones de bosque y campos envidiables por toda la comarca.
Mi intención era tener allí mis animales y disfrutar de ellos, pero durante la etapa en que se ejecutaban las obras para que todo estuviera en condiciones, recibíamos visitas de vecinos, conocidos, curiosos, preguntando que hacíamos y si sería una hípica lo que se estaba construyendo y fue así como llegamos hasta lo que ha día de hoy, se ha convertido la pequeña finca.
Todo esto ha supuesto un gran trabajo y esfuerzo personal, del cual hoy me siento muy orgulloso. Agradezco la ayuda con la que he contado para realizar este gran sueño, familiares, amigos, Ayuntamiento de El Catllar y sobre todo a las personas que han estado a mi lado en todo momento.
Gracias a todos vosotros.
Juan Luís Fernández Fernández